Lectura Dominical

Medio siglo de la movida de

El 6 de octubre de 1974, cientos y cientos de curiosos fueron testigos de un hecho que por 30 años estuvo en el libro de los Guinness World Records.

Ocurrió que en Bogotá, en el punto en el que se cruzan la hoy Avenida Caracas con la Calle 19, un edificio, construido en 1950, estaba atravesado en los planes y planos que Anibal Fernández de Soto había avalado para el avance de la ciudad.

El edificio que pertenecía a la firma Cudecom, una organización que abarcaba almacenes, plantas envasadoras y de repuestos, tenía en su primer nivel un almacén a la vista de todos, y hacia arriba 72 apartamentos distribuidos en ocho pisos.

Había que quitarlo, pero contrario a lo que hoy se soluciona de manera casi que arbitraria, se acordó con el Distrito su traslado. Como una locura fue calificada la idea que sin embargo fue financiada por la Corporación de Ahorro y Vivienda Colpatria.  

Miles de personas en ese momento, y luego millones, pudieron ver a través de la televisión la hazaña de la ingeniería colombiana. Fueron necesarios seis gatos hidráulicos que permitieron levantar la estructura de 7 mil toneladas y luego trasladarla 29 metros hacia el sur, con un avance de 18 a 24 centímetros por minuto, durante casi 10 horas de labores. imperceptibles

Fueron los ingenieros Antonio Páez Restrepo y Doménico Parma como líder y calculista de estructuras, los encargados de la “locura”. Además, de la participación de la firma Esguerra Saénz Urdaneta Samper y Cía., como contratista general y de obreros e ingenieros eléctricos, hidráulicos y mecánicos.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *