Hockey sobre la plazoleta de San Diego: cuando Bogotá descubrió un deporte sobre ruedas
Poco tiempo había transcurrido en Bogotá desde los acontecimientos del 9 de abril de 1948 cuando, en la entonces plazoleta de San Diego, un grupo de adolescentes convirtió ese espacio público en la cuna de uno de los deportes más exitosos del país: el hockey sobre patines.
Entre ruanas que ya empezaban a verse menos, vendedores ambulantes y la mirada curiosa de los transeúntes, aquellos encuentros improvisados dieron origen a una disciplina que décadas después llevaría el nombre de Colombia a campeonatos mundiales.
| 📍 Bogotá — 1950 | ✍️ Gruta Simbólica | ⏱️ 9 minutos de lectura |
| En esta historia descubrirás: | ✓ Cómo un grupo de jóvenes convirtió la plazoleta de San Diego en la primera pista informal de hockey sobre patines en Bogotá ✓ La historia del hermano español que impulsó la práctica de este deporte en la capital colombiana. ✓ Los curiosos implementos artesanales utilizados por los primeros jugadores bogotanos. ✓ El proceso mediante el cual el hockey pasó de las calles bogotanas a las competencias oficiales nacionales. ✓El legado deportivo que nació en San Diego y que décadas después llevaría a Colombia a destacar internacionalmente. |
UNA CANCHA IMPROVISADA EN EL CORAZÓN DE BOGOTÁ
Así, entonces, a finales de la década de 1940, sobre un terreno que fue parte del ya por entonces desaparecido parque Centenario, junto al Templete de Bolívar, la iglesia de San Diego y la Plaza de Toros de Santamaría, se vio en las calles bogotanas un deporte que ya tenía registro desde comenzada el siglo XX, en lugares y con equipos de origen más exclusivo, según nos recuerda una nota publicada en el diario El Tiempo, fechada el 9 de noviembre de 1919: “Los señores que componen el equipo hockey en el Polo Club de Bogotá se han dirigido a los señores socios del América que forman el equipo de ese club para establecer de común acuerdo una serie de desafíos … En el equipo de el Polo se hayan jóvenes que han jugado hockey varios años y que poseen una maestría muy grande” .
Ellos debieron ser parte del génesis de este deporte que nació en Colombia, los domingos, y que salió a las calles de los barrios, gracias a un grupo de jóvenes, como los de la imagen, que apenas superaban los 15 años. Allí, en el centro bogotano,sobre ese asfalto, se reunían, entre otros, Juan Busquets, Fernando Campuzano y Ernesto Potdevin, considerados integrantes de uno de los primeros equipos de hockey sobre patines formados en Bogotá a mitad de la década de 1950.
EL HERMANO ESPAÑOL QUE SEMBRÓ EL DEPORTE
Detrás de aquellas primeras prácticas en el corazón bogotano, se encontraba el español Manuel Jiménez, integrante de la Congregación de los Hermanos de La Salle.
Jiménez, apasionado por un deporte que en España gozaba de popularidad, encontró en el hockey una herramienta pedagógica para acompañar y formar a los jóvenes bogotanos. Sus enseñanzas terminaron por echar raíces en la capital colombiana.
FÚTBOL SOBRE PATINES: UN ESPECTÁCULO DESCONCERTANTE
Para quienes observaban desde los alrededores, el espectáculo resultaba desconcertante. Eran ellos, soldados, niños, vendedores de dulces y caminantes seguían con atención un extraño juego que parecía una mezcla entre fútbol y patinaje. Dos equipos de cinco jugadores se desplazaban sobre pesados patines metálicos persiguiendo una pelota mientras intentaban marcar goles.
Era, en esencia, un partido de fútbol jugado sobre ruedas. Toda una novedad para una ciudad que apenas comenzaba a familiarizarse con el profesionalismo futbolístico.
PALOS DE ÁRBOL Y PELOTAS CON ESPARADRAPO
Los recursos eran escasos. Por lo mismo, los primeros sticks eran elaborados artesanalmente con ramas obtenidas en parques cercanos, como el Nacional. Las pelotas provenían del tenis o del béisbol y eran reforzadas con capas de esparadrapo para soportar el áspero pavimento bogotano.
Los uniformes tampoco existían como tal: bastaba un pantalón de dril, una camiseta y muchas ganas de jugar. Los cascos protectores, simplemente, no hacían parte del panorama.
DE LAS CALLES A LAS COMPETENCIAS OFICIALES
Aquellas prácticas en San Diego pronto se extendieron a barrios como San Bernardo, Ricaurte, Eduardo Santos, Santa Lucía y la plaza España.
Posteriormente, organizaciones como Feinco impulsaron la masificación de este deporte y en 1950 el hockey fue presentado oficialmente junto a disciplinas como el fútbol, el baloncesto, el ciclismo y el tejo. Ese mismo año nació la Liga de Cundinamarca, el departamento que por entonces abarcaba a la capital del país administrativamente; y comenzaron a surgir clubes pioneros como el CIP, el Andino y El Tiempo.
Con seguridad, muchos de los que comenzaron a moverse sobre ruedas, ya se uniformaban con prendas de la marca deportiva Bustamante Deportes que había traído a sus almacenes patines acordes para competir: Glober, Rueda Roja, Winchesger o Chicago que eran las más cotizados por los jóvenes que practicaban a la vez el patinaje y el hockey patín.
Esas dos actividades no eran otra cosa que un partido y una carrera el mismo día, era lo usual para aquellos deportistas que como Maurice Gaitskel, un bogotano de abuelos ingleses que se marchó a Medellín impulsando este deporte en esta ciudad – y otras- compitieron en una disciplina que hoy son dos.
LOS PRIMEROS CAMPEONATOS NACIONALES
En 1952 Bogotá acogió la primera Olimpíada Nacional de Hockey, evento que reunió representaciones de distintos departamentos y marcó el inicio de la organización deportiva nacional.
Aunque varias delegaciones fueron integradas principalmente por equipos bogotanos, aquel campeonato simbolizó el crecimiento definitivo de un deporte nacido décadas atrás sobre el pavimento de San Diego.
Este primer campeonato se realizó en el bogotano Colegio San Bartolomé de la Merced, y fue tiempo después, cuando se supo que los departamentos (Cundinamarca, Santander, Valle, Boyacá y Guajira) en realidad fueron representados por equipos bogotanos como Santa Fe, Sedalana, Millonarios y El Tiempo.
| Bogotá en 1950 📍 715 mil habitantes 📍 El tranvía todavía recorría las calles 📍 La ciudad vivía una profunda transformación urbana 📍 El fútbol profesional apenas tenía dos años de existencia | En 1950, Bogotá atravesaba un acelerado proceso de transformación urbana. La capital contaba con cerca de 715.000 habitantes, cifra que evidenciaba su rápido crecimiento demográfico. Aunque la ciudad comenzaba a modernizarse con nuevas avenidas y barrios, el centro histórico seguía siendo el principal escenario de la vida social y comercial de los bogotanos, especialmente en sectores como San Diego, la Plaza de Bolívar y la carrera Séptima. Por aquellos años, el tranvía aún recorría las calles capitalinas y formaba parte del paisaje cotidiano, mientras el fútbol profesional, nacido apenas en 1948, despertaba una creciente pasión entre los aficionados. |
UN LEGADO QUE TODAVÍA RUEDA
Lo que comenzó como un juego improvisado en una plazoleta bogotana terminó convirtiéndose en uno de los deportes que mayores satisfacciones internacionales le ha dado a Colombia.
Por ejemplo, sobre el hielo, una selección femenina ha sido bicampeona mundial. Un deporte con grandes logros que sin embargo no es tan popular para los colombianos como lo fue en los barrios bogotanos de los años 1950.
| LOS EQUIPOS DE HOCKEY EN 1950 📖 Santa Fe 📖 Sedalana 📖 Millonarios 📖 El Tiempo 📖 El Espectador |
Pese a ello, igual, parece que pocos recuerdan hoy que sus primeros partidos fueron observados por transeúntes sorprendidos en el corazón de Bogotá, allí donde unos jóvenes decidieron transformar una plaza pública en la primera gran pista de hockey sobre patines del país.
*Reservados todos los derechos. De acuerdo con las disposiciones vigentes sobre propiedad intelectual, podrán citarse fragmentos de esta página, caso en el cual deberá indicarse la fuente de la siguiente manera: Tomado de www.grutasimbolica.com siempre y cuando tales citas se hagan conforme a los usos honrados y en una medida justificada por el fin que se persiga, de tal manera que con ello no se efectúe una reproducción no autorizada de la obra citada.


